Una auditoría de accesibilidad es una foto del estado de un edificio o negocio frente a la normativa. Se necesita antes de una reforma, antes del licenciamiento, antes de un concurso — cada vez que hay que saber cuál es la brecha y cuánto cuesta cerrarla. Sin auditoría estructurada, toda decisión posterior es una suposición.
Vamos al sitio, recorremos cada zona abierta al público y al personal, y registramos los hallazgos con A-CHECK — nuestra herramienta de campo para auditorías de accesibilidad. La auditoría compara cada hallazgo con el artículo correspondiente de IS 1918, la normativa de accesibilidad para edificios existentes y la normativa de accesibilidad de servicio.
Al final recibe un informe estructurado — brechas mapeadas, fotos, opinión profesional, orden de prioridades para la corrección y una estimación inicial de coste. El informe está preparado para presentarse ante una autoridad, entregarse a un proyectista o trabajar directamente con el contratista.
Cuándo conviene la auditoría
- Antes de una solicitud o renovación de licencia de actividad
- Al inicio de una adaptación de accesibilidad en un edificio existente
- Al preparar un pliego de reformas o adaptación
- En una due diligence de un inmueble comercial o público
- Como auditoría periódica para organizaciones con obligaciones de seguimiento
Qué incluye el informe
- Mapeo completo de cada zona de actividad y uso del inmueble
- Comparación artículo a artículo frente a la normativa aplicable
- Fotos y croquis de referencia para cada hallazgo
- Clasificación de severidad y orden de prioridades
- Estimación inicial de coste para apoyar decisiones de presupuesto
- Notas de ejecución — qué se puede resolver internamente y qué requiere profesional
Cómo lo hacemos
- Llamada de alcance — tipo de inmueble, alcance, normativa aplicable
- Visita en sitio de nuestro auditor, con A-CHECK en mano
- Entrega del informe final en poco tiempo — Word/PDF, listo para presentar
- Llamada de entrega — repasamos juntos hallazgos y prioridades







